Un ‘multiusos’ de ascensos y resultados

José Manuel García se encuentra a la espera de un “proyecto adecuado” después de haber cerrado su ciclo en el CF Motril, al que ascendió de Segunda Provincial a Tercera tras haber realizado tareas propias de director deportivo, contable, secretario y hasta de jardinero

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Entrenador
José Manuel García, en el transcurso de un partido. /FOTO: MOTRIL CF

Se llama José Manuel García. El próximo 26 de octubre cumplirá treinta y dos años y en el circuito futbolístico andaluz es de sobra conocido por haber entrenado desde su fundación en 2012, y hasta el pasado mes de julio, al CF Motril. A un club que creó su padre, el presidente Manuel García Albarral, y al que consiguió ascender, de manera consecutiva, en un lustro para la historia, desde la Segunda Provincial hasta la Tercera, donde compitió las últimas cuatro campañas saldándose la última con una promoción de ascenso. En un vistazo a vuela pluma, eso es lo que dice su currículum.

Ahora bien, quien se preocupara de conocer el día a día de la entidad costera conoce que José Manuel tiene muchos más registros. De hecho, presenta un perfil profesional multidisciplinar en el área de gestión, en el sentido de que cargó sobre sus espaldas un buen número de tareas que le fueron forjando en lo que es la realidad de un club de Tercera división y Segunda B. Por ejemplo, en esta última temporada no sólo hizo las veces de director deportivo, sino que realizó las tareas propias de un “secretario encargándome de todas las cuestiones federativas (incluida la gestión de la intranet con la Federación Andaluza)”. Pero es que aparte se prodigó en la parcela económica de la entidad “decidiendo cuándo y cómo se podían gastar los recursos” del club e incluso llegó a realizar tareas que hablan bien a las claras de su predisposición por ahorrarle un céntimo de euro al equipo. Así, de forma anecdótica se puede señalar que no se le cayeron los anillos cuando fue necesario “regar el césped del Escribano Castilla” –“hay fotos de ello”, advierte– o incluso a la hora de preparar los “complementos deportivos y los alimentos de los jugadores para los entrenamientos o los partidos”.

“Entendí que si quería competir con los mejores clubes de la categoría tenía que hacer de todo. El Motril es un club muy, muy humilde que intentaba que diese imagen de equipo grande”, dice con valentía y sin complejos este que al ocuparse también de asuntos propios del área de “logística e instalaciones”, se acabó convirtiéndose en toda una suerte de «gerente”.

Ahora bien, después de ocho temporadas que le resultaron “agotadoras”, José Manuel García puso el punto y final. Decidió hacer las maletas tras “haberlo meditado mucho y haberse vaciado”. Quizás también tomó conciencia de que sus logros lucían menos tras haberse forjado bajo la presidencia de su padre y comenzó a plantearse el reto de abrir nuevos horizontes. Se formó en las secciones inferiores del Granada 74 y ahora quiere volver a experimentar la sensación de entrenar fuera de casa, y nunca mejor dicho.

“Pues la verdad es que tengo muchas ganas de volver al día a día del fútbol, de sentir esas emociones tan grandes que te da este deporte”, comenta García con la esperanza de que pongan en sus manos un proyecto “donde pueda desarrollarme como lo hice en Motril. Donde se puedan juntar ciertos jugadores con los que puedas competir en todos los estadios y conseguir objetivos ambiciosos a medio o largo plazo”, concluye José Manuel García suponemos que consciente de que las competiciones no han hecho más que esperar y que su tren va a tardar un poco en llegar. Aunque eso sí, seguro que lo hará.