‘Trotaclubes’ Ricard Pozo, en versión inventor de ilusiones

El que fuera segundo entrenador del Celta, Granada CF o el Córdoba, exjugador de un sinfín de equipos, ejerce como director deportivo de la Cultural Leonesa con el convencimiento de tener “la mejor plantilla de la Segunda B”

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Entrenador
Ricard Pozo, en la sala de prensa de la Cultural Leonesa.

Como jugador actuó en el Córdoba CF, el Real Murcia, el CD Badajoz, el Málaga CF, el Écija Balompié, el Polideportivo Almería, el Zamora y el Granada CF. Que es precisamente el club en el que empezó a ejercer como entrenador (en calidad de ayudante) hasta volver al Córdoba CF, donde no sólo hizo esa función sino también la de entrenador de su filial. Y así hasta que llegó al Orihuela, donde trabajó como director deportivo, el Celta, donde fue segundo de Pepe Murcia, o el Zamora, al que entrenó en solitario.

Pero lo cierto es que en los últimos diez años  el antiguo futbolista cordobés Ricard Pozo, que ejerciera tantos años de central, vive en los despachos. Y es que se de manera paulatina se fue reciclando hasta trabajar en diferentes secretarías técnicas como la del Osasuna, el Sporting de Gijón, el Valencia, el propio Córdoba o incluso la Maccabi Haifa.

Ahora bien, desde el verano de 2019 Ricard Pozo tiene máximos galones en la Cultural Leonesa, formación  con la que pudo haber ascendido a la finalización del curso pasado a la Segunda división en calidad de director deportivo. Que es el cargo desde el que ahora ejerce metafóricamente como inventor de ilusiones porque tras la reducción de presupuesto que ha experimentado el club sigue mirando hacia arriba, aunque sin exigencias. Contrató a un buen entrenador como es David Cabello y le da valor a lo que hace, sin perder la ambición. De hecho, ve a su equipo con «la mejor plantilla de la categoría», según manifestó en una rueda de prensa telemática, pero advierte igualmente que, a pesar del potencial del plantel culturalista, cualquier partido será una «final, porque en muchas ocasiones se jugará ante clubes que se juegan su existencia o no», dijo.

Es la ‘nueva’ realidad de éste que como jugador vivió su mejor momento un 21 de mayo de 1989 en el que debutó como jugador de Primera con la elástica del Real Murcia en Balaídos, de éste mismo que se retiró a los 35 años y de éste también que ahora que tiene 53 trata de sacar provecho a todas las experiencias vividas. Aunque sólo sea para generar ilusiones.