Albés: dificultades en las maniobras de despegue en Rumania

El de Vigo, exentrenador de los filiales del Celta y del Valladolid, afirma que su segunda experiencia en el FC Hermannstadt no está siendo tan feliz como la primera por estar el equipo inmerso “en un proceso de reconstrucción"

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Entrenador
Rubén Albés, en el transcurso de una rueda de prensa. /FOTO: YOUTUBE

Tras cumplirse la primera vuelta de la fase inicial de la competición en Rumania, el FC Hermannstadt, dirigido por el técnico gallego Rubén Albés, parece abocado a jugar por mantener la categoría. Algo que seguro no arredra ni intimida al preparador de Vigo, que a pesar de su juventud, acometió el siempre difícil salto de cruzar fronteras y descubrir nuevas realidades en este complicado mundo de los banquillos.

Albés hizo las maletas con destino a Sibiu con la intención de ampliar su experiencia y conocimientos. Su llegada al país de los Cárpatos fue un soplo de aire fresco para la Primera División rumana, no solo por ser  el míster más joven de la categoría sino también por la increíble racha triunfal que cosechó nada más aterrizar. Tras cumplir con creces el objetivo para el que se le contrató en el curso pasado, en su segunda temporada al frente del equipo está sufriendo más de la cuenta en su intento de dar un salto de calidad con los rumanos.

Amplio bagaje a pesar de su juventud

Rubén Albés Yánez (Vigo 1985). Desde muy joven al preparador gallego le ha tirado el mundillo de la dirección técnica y el trabajo de entrenador. Su debut en el 2010 en los banquillos de categoría nacional de la mano del Burjassot con veinticinco años así lo constata.

La lista de equipos a los que ha dirigido con tan solo treinta y cinco primaveras llama poderosamente la atención. Burjassot CF,  Wydad de Casablanca, Novelda CF,  CD Eldense, Real Valladolid B, Celta B, UCAM Murcia y FC Hermannstadt han sido testigos del empuje y motivación de un técnico acostumbrado y auto exigido a cumplir los objetivos que le marcan en los clubes que ha defendido. Por otra parte su objetivo está cumplido, quiere que su afición y pasión se conviertan en su profesión.

Su segundo año con los rumanos no está siendo un camino de rosas

La segunda experiencia en el extranjero de Rubén Albés, tras su paso por el futbol marroquí en 2012, está siendo una ‘mili’” en toda regla. Olvidada queda su impetuosa irrupción en el futbol rumano tras la que se ganó el crédito necesario para comandar un proyecto de ambiciosas miras.

Anamaria Prodan
Rubén Albés, con su señora presidenta, Anamaria Prodan,a la derecha. /FOTO: Hermannstadt

Su equipo actualmente ocupa la decimocuarta posición de una clasificación compuesta por dieciséis equipos. Han sumado tan solo quince puntos de cuarenta y cinco posibles pero a pesar de todo aún tienen a cinco unidades al Viitorul sexto clasificado.

Si bien es cierto que la igualdad en esta categoría en la zona media/baja es la tónica dominante y que podemos encontrarnos hasta nueve equipos en tan solo cuatro puntos de distancia, a los de Albés les está faltando lograr una regularidad de resultados que les ubiquen en una zona más alta de la tabla clasificatoria.

Trabajando para solucionar los problemas del equipo

Rubén Albés en recientes declaraciones a los medios oficiales del club reconoció que no lo están teniendo fácil “Estamos trabajando mucho para afrontar un proceso de reconstrucción en el equipo. La primera parte de la temporada ha sido tremendamente difícil demostrando carencias en muchas posiciones”.

El preparador gallego reconoció que la mala trayectoria del equipo no es por casualidad, pero que están motivados para revertir la situación “Hemos convivido con muchos problemas, tenemos que ser más fuertes que los propios problemas para salir adelante”.

De todas formas a pesar de las expectativas que se habían generado alrededor del FC Hermannstadt  en cuanto a dar un salto cualitativo en la clasificación esta temporada. Cabe recordar que este joven club fundado en 2015, que se coló en la elite del futbol rumano de manera meteórica, apenas está comenzando a andar un camino que sus rivales llevan mucho tiempo recorriendo, al igual que su joven míster.