Otero no está para pachangas, pero “el bueno soy yo”

Sin “tener prisa por dar pasos precipitados, y sí por aprender”, el exjugador de Celta, Valencia, Betis, Atlético de Madrid y Elche se prodiga en los banquillos como entrenador del Alondras de Cangas del Morrazo, con quien ayer dio la campanada en la Tercera gallega

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Entrenador
Jorge Otero, medita en el transcurso de un partido. /FOTO: DIARIO DE AROUSA

Protagonizó una carrera como futbolista profesional muy difícilmente igualable. A saber, militó durante siete temporadas en el Celta de Vigo, tres en el Valencia, cuatro en el Real Betis, dos en el Atlético de Madrid y otras tantas en el Elche CF. Pero es que aparte, fue nueve veces internacional y representó a España en el Mundial de 1994 y en la Eurocopa de 1996, méritos ambos de los que seguramente se siente más orgulloso. Pero lo cierto es que desde que se retirara en 2005, el que fuera gran lateral ambidiestro Jorge Otero se reinventó. Al menos, en lo que al fútbol se refiere. Y se acabó convirtiendo en un pujante entrenador que paso a paso va ganando trascendencia en los banquillos.

Sin especial apego a querer moverse de Galicia, y más concretamente de las cercanías casa, éste que tiene 51 años y es natural de Nigrán, un municipio de la Comarca de Vigo, entrenó en un par de ocasiones al Rápido de Bouzas también vigués (una en Segunda B), al Arousa, al oeste de Pontevedra y desde este pasado 20 de enero al  Alondras. Al club representativo de la localidad pontevedresa de Cangas del Morrazo, que desde su fundación en 1971 a lo más que ha llegado a competir es en el grupo I de Tercera. Que es algo ante lo que se revela éste que fuera uno de los jugadores  predilectos de Luis Aragonés, quien lo dirigió en el Valencia y en el Atlético de Madrid. Por lo pronto, en la jornada de ayer Otero se dio el homenaje de vencer por 1-0 a la UD Ourense, uno de los favoritos de la categoría al menos por nombre. Y así este al que hiciera debutar con la selección Javier Clemente, sigue retroalimentado una experiencia “que es totalmente distinta a la que estuve viviendo durante muchos años”.

“Cuando dejé el fútbol di el paso de ser entrenador desde abajo con benjamines. He ido quemando etapas desde el principio… el hecho de venir desde abajo viene bien para aprender. Ahora estoy en el Alondras de Tercera y antes estuve en otros equipos de la misma categoría y en el Bouzas de Segunda B. No tengo prisa por dar pasos precipitados y sí por aprender”, comentó recientemente Otero en una entrevista en el diario AS.

“Siempre tienes esa duda, sobre si te va a gustar, si los jugadores te van a seguir… y la verdad es que estoy contento porque los jugadores, de vez en cuando, me hacen caso”, añadió con sentido del humor en La Voz de Galicia el exfutbolista, quien no se ve ya para poder jugar con sus futbolistas. En todo caso “podría hacerlo pero a mi ritmo, y con eso no me da», admitió. «De todos modos –añadió– de vez en cuando les tengo que decir: «¡Eh, que aquí el bueno soy yo!».