«Ojalá los jugadores del Mérida puedan vivir un ascenso parecido al mío»

“Ha llegado uno de los momentos claves del campeonato y estoy seguro que como entonces nosotros, los jugadores van a apretar para que se pueda conseguir el objetivo del club”

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Que el Mérida AD ganara este domingo al Socuéllamos (2-0) y se colocara en la tercera posición de la tabla del grupo 5B de Segunda B, que es la que le permitirá ascender a la Primera RFEF, supone que salgan a flote los recuerdos más gratos de exfutbolistas que vivieron la etapa más gloriosa del desaparecido CP Mérida. Tal es el caso de César Mendiondo, quien se mantiene pendiente a las evoluciones de la escuadra del Romano José Fouto «prácticamente desde el día siguiente de marcharme». El madrileño, que fuera defensor también del Rayo Vallecano o del RCD Espanyol, ascendió a Primera con la escuadra que entonces diría Jorge D’ Alessandro al término de la temporada 1996/97. Y “aunque no se puede extrapolar una situación a otra” porque las categorías “no son las mismas” es cierto que desea a una ciudad en la que “fui muy feliz”-por la emeritense- que “vuelva a vivir lo que yo”. «Ojalá consigan un ascenso parecido al mío», señala.
El 1 de junio de 1997, con motivo de la penúltima jornada del campeonato liguero, Mendiondo, hoy entrenador, disfrutó “el ascenso que me hizo más feliz de entre los cuatro que tengo”. Y todo, pese a que no pudo vivirlo en el césped por encontrarse lesionado. “Ganamos 2-0 al Leganés y ya se desató toda la alegría del mundo. Empezó la temporada Sergio Kresic, después pasó Floro Garrido y ya al final firmó D’ Alessandro”, relata éste que recuerda también como “salté con mi hijo al campo una vez terminado” y como de “la celebración en las duchas» no se escapó el estratega argentino. Y todo, como punto de partida a un ritual que fue muy frecuente en aquel curso. “Cada vez que ganábamos, el presidente Pepe Fouto nos invitaba a comer en una finca que tiene en Mérida. Pues imagina después de haber ascendido”, dice quien también se recuerda “montado en el autobús” y hablando “desde la plaza del pueblo”.
“Ojalá los futbolistas del Mérida puedan vivir este año algo así, aunque sería difícil con la pandemia. Siempre he pensado que con paciencia y poco a poco se puede repetir algo así”, explica Mendiondo con la sensación de que “plantilla hay para dar una buena alegría a la afición” aunque no esté al nivel de la del Badajoz, que “se nota que es la más completa de todas y por eso está donde está”. De cara a la recta final del campeonato en la primera fase, Mendiondo señala que los de Dani Mori “tienen partidos determinantes”. “Bien es verdad que todos los puntos valen lo mismo -añade- pero los que habrá en juego ante el Don Benito, el Extremadura o el propio Badajoz tienen su peso en oro porque serán ante rivales directos”. Y porque “si se captura, aunque sea, entre el 65 y el 70% de ellos, es posible que el equipo pueda ir sin mucha presión al último choque frente al Villarrobledo”, que es colista.
El caso es, indica Mendiondo, que “ha llegado uno de los momentos claves del campeonato” y que “estoy seguro que como entonces nosotros, los jugadores van a apretar para que se pueda conseguir el objetivo del club”.