Mori no canjea el haber frenado con nota la sangría de descensos

Pese a que logró brillantemente la permanencia del Langreo, objetivo por el que fue contratado, no continuará en su banquillo

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El asturiano de Cangas de Onís Dani Mori no canjea, por el momento, el  haber frenado la particular sangría de descensos que vino viviendo en la última parte de su trayectoria deportiva. Y es que el preparador no va a continuar en el Langreo, un conjunto en el que saldó con muy buena nota su trabajo al haber cumplido de sobra con una décima posición el objetivo de la permanencia. El club lanzó un comunicado en el que reflejó el fin de la relación y en el que se adjuntaba una emotiva carta de despedida del propio preparador. Pero por el momento no ha trascendido si el adiós ha sido forzado por alguna de las dos partes o ha sido consensuado.

A su llegada al Langreo Mori causó cierto recelo en la afición. Y es que en las dos temporadas precedentes había vivido el amargo trago de bajar a Tercera con la Peña Deportiva y el Gimnástica de Torrelavega, respectivamente. De hecho, el comienzo de los suyos no fue bueno,  pronto hubo noticias de que su fichaje había sido un acierto. «Quién sabe adónde podríamos haber llegado a ese ritmo que llevábamos», aseguró el entrenador en una misiva en la que observó que «es triste haber terminado de esta manera, en la jornada 28», sin haber concluido la competición. «Lo mejor es quedarnos con las buenas sensaciones y los momentos vividos. Me llevaré grandes recuerdos de esta temporada pero, de escoger uno, sería la remontada en el descuento frente al Celta B, una de las mejores sensaciones que he vivido en un campo de fútbol y que fue el fiel reflejo de lo que transmitía el equipo», indicó.

Además, Mori subrayó el «bonito sentimiento» que se lleva del Langreo y expresa su gratitud a la afición por su apoyo en todo momento, sobre todo en un comienzo de Liga que «no fue fácil», lo que hizo posible una «unión» con el equipo que hacía que éste saltase al campo «sintiéndose invencible».

Lo que queda claro es que Mori sólo tiene 43 años y un futuro prometedor en los banquillos.