Lotina, en exclusiva: «De pequeño era muy del Athletic, salí a la calle a recibirlo cuando ganó una Copa»

Después de haberse convertido también en figura en Japón, donde ha firmado por el Shimizu, el vizcaíno lamenta con respecto a su largo periplo por España que “la gente se acuerda de lo malo y contra eso es imposible luchar”

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Entrenador
UN GRANDE. Lotina se despide de la afición del Cerezo mientras es aclamado. /FOTO: twitter

No encontramos mejor manera de poder felicitarle las fiestas a los lectores de ENTRENADORES FÚTBOL ESPAÑA con una entrevista en exclusiva con el que se ha tratado, y se trata, de uno de nuestros grandes de los banquillos: el vizcaíno de Meñaca Miguel Lotina (18/03/1957). Lo decimos sin complejos, el que fuera técnico de tantos equipos como el CD Logroñés, el CD Numancia, el CD Badajoz, el Osasuna, el Celta de Vigo, el Espanyol, la Real Sociedad, el Deportivo o el Villarreal es de aquellos estrategas con los que empatizamos por su humildad, por su cercanía. O por haber triunfado, y también fracasado, pero haber tenido los arrestos suficientes como para levantarse por la vía por la que sólo pueden transitar algunos escogidos. Esto es, abriendo para todos sus compatriotas un nuevo y apetitoso mercado como es el de Japón. Hace sólo unos días fichó por Shimizu, el equipo de la Primera nipona al que llegará tras haber realizado una muy buena labor en Tokyo Verdy  y Cerezo Osaka. Y eso ha sido precisamente a base de triunfos y goles. Por respeto a que el club no lo ha anunciado todavía omitimos este hecho y ahondamos en otras cuestiones de su larga trayectoria profesional que han permitido realizar una entrevista muy sabrosa. Que la disfruten. Pasen una feliz Nochebuena y una mágica Navidad.

-¿Qué balance hace de su paso por el Cerezo Osaka?
-Ha estado bien, bastante bien. Lo lógico es que el cuarto puesto le dé la opción de jugar la Champions de Asia. El primero y el segundo de la Liga están en semifinales de la Copa. Y dado que sus rivales son equipos de Segunda y de Tercera, lo normal es que alguna la gane y que el cuarto en Liga, en este caso Cerezo, tenga la opción de disputar la Champions.

-A la vista de por dónde está transcurriendo su trayectoria se podría decir que ha tomado su sitio en Japón…
-Sí. Es un mercado en el que es difícil entrar. Cuando llegamos nosotros no había entrenadores españoles. Y este año había tres en Primera (si se incluye a Esnaider) y han aparecido más, incluso en categorías inferiores. Es un mercado interesante para muchos técnicos.

-¿Siente que en España tiene las puertas cerradas?
-No es que tenga las puertas cerradas, pero es cierto que los últimos años no fueron buenos. También es verdad que llegó un momento en el que pensé que mi época en España había acabado. Quise afrontar nuevos retos y después de estar en Chipre o en Catar encontré mi sitio en Japón.

-¿Le duele que cuando se hace balance de su estancia en España se recuerden sus descensos a Segunda con la Real Sociedad,  el Deportivo y el Villarreal, pero no sus ascensos a Primera con Numancia y Osasuna?
-Sí, sí, pero el fútbol es el día a día y no se puede decir absolutamente nada. Yo tengo más presente los éxitos que los fracasos, entre comillas. Pero la gente se acuerda de lo malo y pelear contra eso es imposible. No le doy demasiada importancia al pasado.

-¿Sigue pendiente de los clubes por los que ha desfilado?
-Sí, sigo pendiente de todos, porque siempre dejas algún amigo dentro de ellos. Pero sí es verdad que prestas más atención a aquellos en los que más tiempo he estado. Por ejemplo, a clubes como el Numancia, con el que conseguimos el ascenso a Primera, le tengo un cariño especial.  

-También usted consiguió la Copa del Rey con Espanyol…
-Realmente disfruté más de los ascensos a Primera del Numancia y el Osasuna. Pero es verdad que lo del Espanyol fue un título. De pequeño era muy del Athletic de Bilbao Y recuerdo que cuando tenía trece o catorce años salí a la calle a recibirlo al Ayuntamiento cuando ganó una Copa ante el Castellón.  Y cuando tenía veinte o veintiún años fui al Vicente Calderón a ver aquella famosa final en la que el Betis ganó en los penaltis al Athletic.  Entonces para mí la Copa siempre ha tenido algo de especial como para todos aquellos que éramos seguidores del Athletic. Y cuando la gané con el Espanyol para mí era algo impensable.

-¿Y cómo se le quedó el cuerpo cuando se enteró que el Deportivo había descendido a Segunda B?
-Lo sigo. La Segunda A es una categoría muy complicada. El fútbol en España ha mejorado mucho.  Ya la diferencia de jugadores con respecto a Primera no es tan importante.  Aparte, hay mucha igualdad táctica, de trabajo. Y eso hace que sea complicado. De estar en el play off por el ascenso a abajo hay poca diferencia. Ellos comenzaron mal la competición pasada por estar quizás afectados por la derrota en Mallorca del año anterior, en la fase de ascenso a Primera. Ellos se vieron en Primera y de repente se vieron en Segunda. Y en fútbol es difícil cambiar de objetivos grandes a pequeños.  Cuando llegó Vázquez parecía que hubo una reacción y al final también fue un año malo. El fútbol es complicado para todos y ahora al Dépor le está tocando malos momentos.

-También está en Segunda B el Numancia…
-Bueno, el Numancia tiene un mérito grande porque ha estado casi veinte años en la Liga de Fútbol Profesional. Y eso con una población muy reducida. Es tremendo lo que ha hecho el Numancia. Lo del Dépor me sorprende más que lo del Numancia. Lo de Soria es normal. Lo excepcional es que esté tantos años entre Primera y Segunda.

-Me imagino que por su pasado en el CD Logroñés se alegraría que ascendiera la UD Logroñés, que no es el mismo equipo pero bueno….
-Me llevé una alegría tremenda. Logroño necesitaba un equipo en Segunda división A. Hay mucha afición y esa afición llevaba mucho tiempo sin ver fútbol profesional. Y ahora porque con el Covid 19 no puede ir la gente al campo, sino estoy seguro que en Las Gaunas habría de diez a dieciocho mil personas en los partidos. Y eso es estando a mitad de la tabla, así que no te digo nada si es ya estando arriba. Es una capital con hambre de fútbol profesional como puede ser el Elche o el Granada, Y lo del Logroñés ha sido una enorme alegría para todos.  Porque hoy en día el fútbol es espectáculo, pero también es lo que me mueve cada quince días. Y ya no te hablo de Primera, que es cuando puedes recibir en una ciudad al Madrid o el Barça, sino también en Segunda. Se mueve mucha gente y eso al final es una alegría para toda la ciudad en todos los aspectos.

-Quién le iba a decir a usted que la Real Sociedad iba a estar ahí arriba y luchando por el título…
-Bueno, es verdad que la Real de entonces no tiene nada que ver con la de ahora. En mi etapa estaba en concurso, y llevaba ya unos años con problemas. Pese a ello, me sorprendió gratamente en el sentido de que era un club muy organizado. Pero bueno, ahora se está trabajando bien. Y en el fútbol, cuando se trabaja bien y con un modelo de juego definido y se ficha para este modelo de juego es muy importante. Me explico: no se ficha porque un jugador destaque, sino para un puesto concreto.  Eso antes se daba en clubes como el Barça, que cuando fichó a Rakitic todo el mundo sabía que era para sustituir a Xavi.  Cada fichaje ya sabíamos a qué posición iba. Y eso es lo que está pasando con la Real, que hay mucho sentido común en lo que hace.

-¿Qué siente que le queda por hacer como entrenador?
– Je,je, hace unos días un amigo me dijo:  ‘¿cuándo te jubilas? Y bueno le dije que soy feliz con lo que hago y que tengo pasión todavía por mejorar como entrenador’.  Tengo pasión. Y mientras tenga pasión voy a seguir. Estoy feliz con lo que hago y mientras sea así voy a seguir. Y cuando vea que por salud o por falta de pasión o por falta de lo tengo que dejar. Después de treinta años de oficio creo que voy a mejorar y voy a insistir.