Lo que tapa la gestión deportiva de Diego Martínez (I)

Al calor de los buenos resultados liderados por el técnico vigués han quedado ensombrecidos en el Granada CF una serie de hechos lamentables. Imperdonable el ninguneo a Ñito y Lope Acosta

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Entrenador
Diego Martínez, en rueda de prensa. /FOTO:EUROPA LEAGUE

Si se relaciona la marcha de Diego Martínez con la inminencia de una etapa menos venturosa en cuanto a resultados, y la posibilidad añadida de que el foco se empiece a poner en otras áreas de gestión que hasta ahora han pasado desapercibidas, el Granada CF va a tener un serio problema. Pero bastante grave. Especialmente si la caricia empieza a dar paso a un cuarto solo del grado de crítica que se exigió con anteriores dirigentes. Y para muestra, un botón. O cientos. Porque aquí hay tela que cortar aunque la formación rojiblanca haya pasado por ser la casa de la pradera al calor del excepcional balance numérico que en términos generales ha deparado la gestión deportiva (del primer equipo).

Al grano. La afición del Granada CF ha pasado por ser una de las más respetuosas con sus emblemas y símbolos, con los jugadores que alcanzaron la condición de iconos a lo largo de su historia. Pero este pasado viernes asistió a un capítulo sonrojante. Mientras se disputaba el encuentro ante el Manchester United este digital dio la voz la voz de alarma de que había fallecido Ñito. Ni más ni menos que con Izcoa el portero al que siempre se ha catalogado como el más importante de la historia de la entidad, en los tan cacareados ahora noventa años de historia.

Pues bien, ante semejante suceso, que en redes solapó incluso lo que acontecía en el partido más importante de la historia del club, la propia formación reaccionó escribiendo cuatro líneas en Twitter. Cuatro. Y al día siguiente, o sea ayer.

Pero es que ese mismo día, el viernes, fallecía también Cristóbal Lope Acosta. Compañero durante la temporada 1983/84 en el Granada CF del mismísimo Pepito Macanás, aquel a quien se le presume que se le dio el cargo de consejero en el club para salvaguardar y cuidar todos estos asuntos. Pues que no se extrañen que si con Ñito el club despachó el asunto con cuatro líneas, el recuerdo de la entidad hacia el otro tinerfeño fuera de cero. Unas líneas en Twitter y listo.

¿Dónde están los historiadores? ¿Y las peñas? ¿Y el mínimo ejercicio de crítica exigible? ¿Y los conocimientos también exigibles a aquellos a los que paga el club? ¿Y la memoria de Macanás, dónde está la memoria de Macanás?

La pregunta más importante es donde está la foto, porque quien se mueva no sale en ella.

Seguiremos informando.