La necesidad de que Rodri Veiga se calque a sí mismo

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Entrenador
Rodri Veiga, a la izquierda, en la firma del contrato. /FOTO: SD COMPOSTELA

La SD Compostela afronta la recta final de la competición en el grupo I de la Segunda RFEF con la necesidad de que su entrenador Gabri Veiga se calque a sí mismo. Y que así el equipo que dirige consiga el mismo rendimiento de la primera vuelta frente a los seis rivales que le quedan, lo que le haría garantizar la disputa de la fase de ascenso a Primera RFEF.

La situación es la siguiente: el conjunto del Verónica Boquete es el quinto clasificado con cuarenta unidades, las mismas que el Coruxo y el Palencia Atlético, sexto y séptimo clasificado, y sólo dos menos que el Bergantiños, que es el tercero.

Pues bien, ahora le queda por enfrentarse al Navalcarnero (3º), Real Avilés (11º), Arosa (14º), Langreo (12º), Ceares (18º) y Salamanca (17º), conjuntos frente a los que ya recaudó trece puntos de quince en la primera parte del torneo. De hecho, sólo perdió entonces frente al club madrileño (2-1) y empató con el colista (0-0).

A la espera de lo que suceda, Rodri Veiga prefiere ir paso a paso y centrarse en el presente. «El Navalcarnero es el equipo que practica el fútbol más combinativo de toda la categoría. Quiere sacar siempre la pelota jugada. Tiene mucha pausa para buscar cambios de orientación y generar desequilibrios. Hasta que no lo ven muy claro, no avanzan. Manejan muy bien la pelota, creen en una idea muy marcada y lo hacen bien», dijo ayer en rueda de prensa.