La intrahistoria: La gran pega de Diego Martínez

Guardiola no meaba colonia. Sin el menor riesgo de equivocarnos, el gallego puede decir lo mismo tras una excepcional faena en el Granada CF que posiblemente no va a tener la recompensa que mereciera, por la incapacidad de su agente y su responsabilidad en elegirlo

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Entrenador
Diego Martínez pide el cambio. /FOTO: LA VOZ DE GALICIA

Lo recordarán aquellos que peinas canas. Como el defensa que fue en la década de los ochenta, Juan Maraver jugó cuatro temporadas en Primera, aunque sólo 35 partidos, seis más en Segunda, aquí 126, y otras tantas en la categoría de bronce, para alcanzar la cifra de 142. De modo, que en justicia a su propia trayectoria podemos decir que como jugador fue una medianía. Alguien que en la máxima categoría no cuajó y en la de plata alternó luces y sombras.

Y como agente, a tenor de lo que es su cartera de clientes, y de su ámbito de influencia, podemos decir que su empresa, que posiblemente la tenga, pero de la que es imposible conocer el nombre al menos por internet, no se acerca ni de lejos a las grandes del sector ni a sus apoderados: Pedro Bravo, You First Sport, Promoesport, Stellar Group, Protio, Bahía, Wasserman, JV Sports…

Además, éste del que dicen que en el extranjero cero patatero, tiene un déficit realmente importante en materia de comunicación, lo que es llamativo para cómo está montado el negocio. Por eso, ni página web, ni jefe de comunicación ni nada que se le parezca. Un teléfono, el suyo, sin WhatsApp, y la ¿cortesía? de responder con un sms la llamada que nunca coge. “¿Quién eres”, responde con rapidez ciertamente relativa aunque, ojo periodistas, sólo sea para quedarse con el nombre del incauto y ya ni molestarse a posteriori en lo del mensaje de texto.

Eso sí, las cosas como son. Tiene ciertas afinidades con el director deportivo del Sevilla FC Ramón Rodríguez Verdejo ‘Monchi’, lo que seguro que no le vino mal para hacerse con el delantero exrojiblanco Carlos Fernández. O para realizarle la gran prestación de servicios hasta ahora conocida al que viene siendo su principal cliente. Esto es, el entrenador del Granada CF Diego Martínez


¡¡¡IMPERDIBLE!!! Fernando Gómez, el jugador con más partidos en la historia del Valencia, nos cuenta el tipo de entrenador que necesita el cuadro ché.

Tras tres temporadas en el Arenas de Armilla (1) y en el Motril CF (2) en las que se le pedía fase de ascenso a Segunda B, el gallego sólo pudo disputar una -con los costeros- y pese a ello a la cuarta campaña apareció en el filial del Sevilla, para competir también también en Tercera. Una oportunidad de oro para alguien que está comenzando y que no llega a los treinta. Sus buenos oficios, los del entrenador,  hicieron el resto para ofrecer un gran rendimiento durante las seis campañas siguientes y así garantizarse la continuidad en el Sevilla FC. Pero claro…si no llega a tener esa posibilidad….

Y hasta ahora, insistimos, ese ha sido el gran servicio conocido que se le conoce a Maraver a Diego Martínez, porque que a éste lo llamara Osasuna después de su gran trabajo con el Sevilla Atlético le tuvo que llegar sólo. Incluso lo del Granada CF, tras caerse alguna primera opción…

Vamos más allá. Más a huevo que lo ha tenido Maraver este año para sacarle a Martínez una oferta que premiara su gran trabajo, difícilmente. Y lo del Valencia, que también tuvo que llegar sólo, da la sensación de que se le ha escurrido entre los dedos (al agente). Porque claro, si en una ciudad cansada de opacidad, y en la que la actividad de los medios es de Champions, no coges el teléfono y te limitas al “¿quién eres?, pues lo normal es que le hagas un flaquísimo favor a tu cliente, teniendo en cuenta que los valencianos Vicente Forés y Juan Tárrega van a estar dispuestos a dar todo tipo de juego en favor de su cliente José Bordalás. De hecho, ya lo dijimos en una ocasión, pese a tener mejor carta de presentación por su trabajo en esta campaña, Martínez habrá observado como la prensa del Valencia le ha acogido con reservas y está quemando las naves con Bordalás.

Y así es más fácil comprender que el presidente del Valencia pasara de decir que “tenía el entrenador casi atado al cien por cien”, hace unos diez días, a que reflejara esta misma semana que “tenía cuatro candidatos”. Y así es más fácil comprender que Diego Martínez haya pasado de estar “dubitativo y ausente” (la misma semana pasada) en el cuadro rojiblanco a parece que más ilusionado, tras haber trascendido en un confidencial que se acaba el caso porque es que la propiedad nazarí ha aceptado sus condiciones.

A la espera de que espabile por la cuenta que le trae, Maraver tiene ahora otra preocupación. Y esa se llama Algeciras. Es ahí donde ejerce su hijo como segundo entrenador de Salva Ballesta tras haber tenido una etapa en el Sevilla FC (¿les suena?) que cuentan no fue tan fructífera precisamente con la de Diego Martínez.

Y a la espera de cómo evoluciona Maraver, queda Diego Martínez. Quien por la cuenta que le trae también, deberá hacer examen de conciencia y pensar que no todo lo que toca lo convierte en oro. Al menos, consigo mismo. En 2010, el mismísimo Pep Guardiola decía de él mismo de modo irónico que meaba colonia, como dando a entender que a él también se le escapan algunas flatulencias. Que era humano y que también se equivocaba. Once años después, el gallego puede decir lo mismo. Que (no) mea colonia.