Hazlo bien y no trabajarás

Diego Martínez (Granada CF), Sergio Pellicer (Málaga CF), Salva Ballesta (Algeciras CF) o Albert Aguilá (SD Logroñés) vivifican una nueva rara avis en el mundo de los banquillos: los técnicos que lo bordan pero que después se marchan a casa

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Diego Martínez, reflexivo, en un partido. /FOTO: TWITTER

Si ya de por sí la profesión de entrenador es de riesgo, pues una concatenación de resultados adversos pueden traducirse en la carta de despido, la cosa se complica si se observa, que por razones diversas, tampoco firmar actuaciones brillantes es garantía de continuidad. De seguir trabajando. Diego Martínez (Granada CF), Sergio Pellicer (Málaga CF), Salva Ballesta (Algeciras) o Albert Aguilà (SD Logroñés) fueron esta pasada temporada los técnicos paradigma de esta nueva tendencia. Pero si se rebusca en profundidad la lista es mucho más amplia. La repasamos.

PRIMERA DIVISIÓN

Diego Martínez cumplió tres años primorosos en el Granada CF con un ascenso a Primera, una histórica clasificación para la Europa League y la posterior llegada hasta cuartos, acompañada con una más que

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Diego Martínez se abraza tras una victoria en Europa League. /FOTO: CAPTURA

desahogada permanencia en Primera. Pero lo cierto es que el vigués ahora está en casita. ¿Por qué? Porque no aceptó renovar con el Granada CF,  porque su agente, Juan Maraver, no supo cerrar algo que tenía en la mano, el fichaje por el Valencia, o porque se subió a la parra pidiéndole dinero al Getafe en enero. Si tuvo algo más, se desconoce. Porque tanto él como el representante de marras son la viva imagen del oscurantismo más absoluto. Maneras de técnico top a la espera de que demuestre serlo de verdad. En la ciudad de la Alhambra, desde luego, hizo historia.

SEGUNDA DIVISIÓN

Que Sergio Pellicer lograra salvar al Málaga CF con varias jornadas de antelación fue poco menos que el Milagro de Lourdes. Sobre todo, si observamos que

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Sergio Pellicer, en rueda de prensa. /FOTO: 10 MÁLAGA CF TV

poco antes del inicio de la competición aún estaba confeccionando la plantilla. En octubre, un ERE se llevó por delante a ocho futbolistas y aún así supo confeccionar un plantel que dio la talla e incluso coqueteó con los puestos de fase de ascenso durante varias jornadas. Se le ofreció continuar pero no quiso, demasiada tralla en Málaga. Y luego su candidatura no resultó la elegida en varios castings.

SEGUNDA B

Salva Ballesta consiguió con el Algeciras lo impensable. Con un presupuesto austero, lo metió en la Primera RFEF y a punto estuvo de hacerlo a Segunda A. Pero el conjunto blanquirrojo no atendió sus pretensiones económicas y ya después de tan largas negociaciones no había banquillo que se adecuara a él.

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Salva Ballesta se funde en un abrazo con un miembro del cuerpo técnico. /FOTO: ALGECIRAS CF

Diferente fue el caso de Albert Aguilá, que de manera consecutiva ascendió a la Segunda B y la Primera RFEF a un equipo cargado de simbología pero modesto como él sólo: la SD Logroñés. Hubo charlas para su continuidad pero no cuajaron. Se le exigía dedicación absoluta pero él consideró que con una oferta que económicamente no se le valoraba.

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Albert Aguilá, en una imagen reciente. /FOTO: EL DÍA

Ahora bien, en la categoría de bronce hubo más casos ilustrativos. Por ejemplo, Alberto González metió al Linares a disputar la fase de ascenso a Segunda tras clasificarlo para la Primera RFEF pero después no se entendió con la directiva para renovar. Dicen que la medida ya la tenía tomada de antemano para el supuesto del no ascenso a plata. Y después no pasó varios castings.

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Alberto González, en un partido del Ejido 2012. /FOTO: EL CÓRNER DEL SUR

También resulta llamativo lo del Tudelano y Nacho Martín. El exjugador metió a los navarros en la Primera RFEF, lo que no está nada mal en absoluto. Pero se tuvo que esperar más de él porque lo cierto es que después de no clasificar al equipo para la fase de ascenso fue despedido.

La lista se podría cerrar con dos técnicos que también cumplieron muy bien. El primero Joseba Etxeberría, que tenía la opción de continuar por contrato tras haber metido al Athletic B en Primera RFEF pero decidió irse después de no culminar la faena con el ascenso a Segunda A. Con posterioridad, se sometió a varios castings pero no triunfó en ninguno. Y aparte, Fernando Estévez que tuvo toda la temporada al CD Badajoz con una marcha imperial y después perdió el ascenso a Segunda en el último partido ante el Amorebieta, lo que no resta mérito a una trayectoria muy complicada de igualar.