Galiana: «En la entrevista de Lorca se me fue el santo al cielo»

El murciano, popularizado nuevamente por "los cojones" que tuvo de ascender al cuadro del Artés Carrasco, reivindica que en el mundo del fútbol "se necesitan técnico naturales". Admite que dijo en Alcoy que "la Pantoja me hizo la alineación en sueños" pero matiza que "fue una ironía"

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Entrenador
José Emilio Galiana, en un momento de su paso por Uruguay. /FOTO: EL LORQUINO

“Eso es verdad, es verdad que dije en una rueda de prensa tras un partido del Alcoyano que Isabel Pantoja se me aparecía en los sueños y me hacía las alineaciones. Pero lo dije en plan de ironía, porque a pesar de que yo soy un entrenador que me llevo bien con todo el mundo, con aficionados y periodistas, había uno al que no le caía bien. Y si hacía A porque hacía A, y si hacía B, porque hacía B. Siempre me criticaba. Entonces yo, en plan irónico, y como queriendo decirle que soy un burro, que necesitaba ayuda extrasensorial, le dije que se me apareció la Pantoja en sueños y yo le hice caso”.

No hay duda. El murciano José Emilio Riquelme Galiana, éste que concedió una entrevista memorable tras ascender al Lorca Deportiva en 2018, es genio y figura. Pero de verdad.  Y no, no es que le falte un tornillo. Si acaso es que “tengo que ser un tipo muy raro”. O genuino y auténtico, añadimos en ENTRENADORES FÚTBOL ESPAÑA con cierta subjetividad. Por lo pronto, el hecho de “no pensar a veces lo que digo” le convierte en un técnico único y singular. En una fuente de curiosidades y anécdotas que le hacen destacar entre el montón, aparte de por los resultados. Reivindica que “el fútbol español necesita entrenadores naturales” y lo apostilla con una verdad tan grande como el Camp Nou. “En los discursos de los técnicos todo son clichés y topicazos. Y siendo natural y con respeto y educación se puede decir todo. Con más discursos naturales se enriquecería todo”.

 

Galiana, aquel delantero que fue del Real Murcia, el Elche, el Getafe o el Lorca, dice que “no voy de entrenador famoso”. Por eso quizás atiende nuestra llamada dispuesto a hablar de todo. Incluso de aquel hecho en Lorca que lo ha convertido en muy popular en redes y su propio gremio. “Qué cojones tuviste, Galiana”, le soltamos como sintiéndonos en deuda con él. Y ya el del municipio de El Cantón se nos dispara. “¿Sabes qué pasaba? Que yo tuve la gran fortuna de ser jugador del Lorca. Y de que la ciudad y la afición siempre me trataban muy bien. Pero por desgracia conmigo bajó a Tercera el Lorca Atlético. Y yo aquello lo llevaba en la sangre, porque nunca pude decirle nada a los lorquinos (entona bien el gentilicio para que captemos que ya se lo sabe). Y entonces me dio mucha alegría cuando me pude quitar la espina. Y ya se me fue el santo al cielo, porque yo siempre pienso muchas cosas a la vez”, desgrana. Y claro, así llegó aquel momento memorable en el que agradeció “al Universo” aquel ascenso que comenzó dedicándole “a mí mismo”. O que, ironías del destino, dio pie a lo que él mismo profetizó: “seguiré salvo que me hagan lo que a David Vidal” (en el Lorca FC)». Porque lo cierto es que no llevaba poco más de medio mes de pretemporada cuando el Deportiva lo destituyó como el otro club de la ciudad a su compañero gallego.

Los “cojones” de Galiana: el técnico más natural de España

“No me siento dolido en absoluto. Pero es una obra que está sin terminar. No fue cierto que fuera porque me estuviera impacientando por la no llegada de fichajes”, dice quien no aclara el misterio pero sí que “a mi me hubiera gustado seguir. Porque aunque hubiéramos sufrido, porque era inevitable, estoy convencido de que nos habríamos mantenido”.

Es la letanía de quien asegura que sólo ha visto la famosa entrevista dos veces: «una a las semanas de ascender y otra al haberla sacado vosotros».

GRAN TRABAJO EN URUGUAY

Galiana es de sobra conocido en el Levante español por haber entrenado, entre otros, al Orihuela B, al Alone de Guadarmar, al Novelda, al Lorca Atlético, al Elche juvenil, al Eldense, al Torrevieja, al propio Lorca Deportiva (al que llegó de la mano de Quique Pina) o al Alcoyano. Y todo, con un muy exitoso paso intercalado por el Sud América, conjunto de la Primera de Uruguay al que salvó del descenso y al que sin embargo renunció “porque se me hizo muy duro, echaba mucho de menos a mi hija”.

Total, que la pena es que Galiana no entrena desde mediados de 2018. Y que ya ha hecho ganas más que de sobra para regresar. Máxime tras comprobar la calurosa acogida que tuvo en redes sociales el artículo que se le dedicó en este portal.

“Otra vez en mi Twitter, a través de los contactos o de los amigos, me dicen: ‘tienes que volver a entrenar’. Y claro, ante eso yo digo que se tiene que dar. Porque no paro de ver fútbol de Segunda B (en directo cada quince días en La Nucía) y si me viene un proyecto en condiciones tendría ganas. El fútbol forma parte de mi vida. Y sólo tenemos esta vida y me gusta ser feliz”, concluye Galiana con una lógica tan aplastante como lo es su naturalidad. El día que esté de vuelta, el fútbol, la afición, la prensa y hasta el universo, como diría él, estarán de enhorabuena.