Exclusiva: Así se presenta el futuro de Morilla, el bético que zarandeó la cuna del Covid-19

El sevillano debutará la próxima temporada en la Superliga China con el Wuhan Three Towns merced a un contrato de dos campañas que le permite desvinculación en la última

0
649
Entrenador
Pedro Morilla, centro, con la copa de campeón de la Segunda China. /FOTO: OFICIAL

El sevillano de Morilla Pedro Morilla se fue a China siendo un currante del fútbol y cuando vuelva lo va a hacer siendo un técnico de primer nivel. De esos que ya se han ganado un espacio propio en la élite por conocimientos y merecimientos, pero también por una capacidad de sacrificio incuestionables que se llevaron ‘por delante’ al lógico apego que tiene a su familia. Y también, la amenaza que representa el mayor desastre internacional conocido desde la Segunda Guerra Mundial. Y ojo, que en lo expuesto no hay ni un sólo ápice de exageración del periodista. Ni uno.

Y es que a éste que es bético por sentimiento y fidelidad a los colores (llegó a ser jugador en su cantera, entrenador de su filial e integrante de la secretaría técnica que condujo Pedro Buenaventura) ha realizado tan buen trabajo en Wuhan, la cuna del coronavirus, que tras zarandearla, no lo dejan volver. Lo quieren para ellos solos.

De hecho, ha podido conocer ENTRENADORES FÚTBOL ESPAÑA, la próxima temporada va a tener la oportunidad de ejercer en la Superliga china, que es una de las competiciones de mayor nivel de Asia. Y todo, como consecuencia del excepcional trabajo que realizó en el Wuhan Three Towns. El equipo en el que inició su singladura meses antes de la irrupción del Covid-19 y en calidad de director deportivo y al que ya como entrenador ascendió a la máxima categoría con unos números excepcionales. Tiene contrato por dos temporadas, ha sabido también este digital, aunque en la segunda se guardó una cláusula que facilita su desvinculación.

Atrás queda su pasado como jugador del Mairena, el Écija, el Talavera, el Real Murcia, el Burgos o el Dos Hermanas. Y también, sus estancias como entrenador en el Recreativo de Granada o en el propio primer equipo rojiblanco. Pero sobre todo, atrás queda una apuesta valiente, unas idas y venidas de Wuhan recién irrumpida la pandemia y no se sabe cuántos confinamientos empañados en lágrimas y en la más obligada que nunca soledad del entrenador.