Exclusiva: El artículo 162.1 no permite reengancharse a Iban Urbano

Tras ser destituido en el Lorca Deportiva el preparador vizcaíno tuvo la oportunidad de marchar al Sestao, pero la normativa absurda de la RFEF le impide ejercer y ganarse el sueldo

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Entrenador
Iban Urbano, en la rueda de prensa previa al partido ante el Pulpileño. /FOTO: LORCA DEPORTIVA

El míster vizcaíno Iban Urbano tras cerrar el último capítulo de su trayectoria como entrenador en el Lorca Deportiva de manera involuntaria no le queda otra que aceptar las decisiones que  han tomado los rectores del club murciano. Y todo, a pesar del buen juego realizado por el equipo y de que este se ha mostrado competitivo en la mayoría de los partidos disputados. Los resultados mandan y en ese aspecto, los puntos sumados hasta la fecha han sido la vara de medir por la que el presidente Hugo Issa tomó la drástica decisión de destituirlo.

Con todo lo vivido en Lorca, Urbano mira al futuro. Se queda con lo positivo y muestra entereza para continuar dando pasos en su carrera como entrenador. Sin apenas decir adiós a los del Artes Carrasco, ENTRENADORES FÚTBOL ESPAÑA puede adelantar en primicia que tuvo opciones de reengancharse a los banquillos. El buen sabor de boca que dejó en su etapa de entrenador en grupo vasco de Tercera División, ni ha sido olvidado ni cayó en saco roto. Fuentes cercanas a las conversaciones nos confirmaron que apenas unas horas después de ser cesado fue contactado por el Sestao River para interesarse por sus servicios como posible sustituto de Iñaki Pola. Pero el artículo 162.1 de la RFEF imposibilita a los entrenadores tener una nueva licencia con otro club en la misma temporada, siempre y cuando sea de igual o menor categoría. Y eso le obliga a tomarse una obligada desconexión, salirse de la rueda y esperar en que confíen en él en un nuevo proyecto para volver con más fuerza.

Cuando un entrenador hace la arriesgada apuesta de salir de su entorno para continuar creciendo en su profesión, siempre emprende el camino con la maleta cargada de expectativas, ilusión, proyectos y motivación. Iban dio el paso sin dudarlo y con una maleta bien grande y seguramente lo volvería a dar. Porque ha demostrado valentía y capacidad y profesionalidad, para lograr un ascenso con los murcianos y a renglón seguido foguearse en la categoría de bronce.

Pero hay que reconocer que en el Lorca Deportiva las ha vivido de todos los colores. Ha sido una experiencia de las que curten, con un camino lleno de piedras que ha ido saltando y sorteando siempre con un espíritu positivo derivado de las muchas ganas que ha demostrado por hacerse un hueco en este mundo tan competitivo.

A buen seguro que a Urbano le hubiese gustado volver a entrenar cerca de casa. Hubiese sido una buena manera de quitarse la espinita que sentirá clavada. Pero la normativa priva a los preparadores técnicos del futbol nacional a tener más de un trabajo por año, salvo en la excepción ya referida de que el pretendiente sea de superior categoría (lo que en sí es un sinsentido). Norma que debería ser revisada porque perjudica mucho al gremio de los entrenadores. Privándoles de poder trabajar durante una buena parte de la temporada si han sido cesados, mientras que los futbolistas en cambiar pueden cambiar de escudo con cierta facilidad.

En definitiva, Iban Urbano en poco más de una temporada, ha hecho una mili bastante exigente y lejos de casa. Ahora toca esperar sabedor de que desde Vizcaya se le ha seguido su trayectoria con interés. El Sestao no podrá ser, dirigido por Igor Oca debutará esta misma tarde frente a al Balmaseda otro equipo que estrena míster. Oca y David Pereda comienzan su camino. Iban Urbano se ve obligado a parar.