El «problema» de Bolo con respecto a las etapas Ziganda y Anquela

El Real Oviedo está protagonizando la segunda mejor puesta en escena del último lustro, que es un periodo en el que la comparativa puede llevar a equívocos porque es que el equipo carbayón no consiguió disputar ninguna fase de ascenso. Su objetivo en la actual

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«No estamos bien, hay que limpiar la cabeza». A la conclusión del encuentro en el Anxo Carro ante el Lugo, saldado con un inesperado empate a cero, el técnico Jon Ander Pérez Bolo resumió con absoluta franqueza  el estado del Real Oviedo, que acabó la séptima jornada de competición en la Segunda A como décimo cuarto clasificado con nueve unidades, pero a sólo dos de la promoción de ascenso a Primera. (SIGUE DEBAJO)

En la resaca es ya cuando el bilbaíno receta “tranquilidad” ante lo que está por venir -que no es otra cosa que enfrentamientos ante Cartagena, Huesca, Zaragoza y Albacete- si bien se distingue en la grada y las redes sociales que ya existe división de opiniones con respecto a su labor. Que comienzan a incumplirse las expectativas. La cruz de un entrenador: el sometimiento al juicio rápido.

Para obtener una mayor perspectiva sobre el asunto en ENTRENADORES FÚTBOL ESPAÑA hemos los arranques de competición del Oviedo en las últimas cuatro temporadas. Y todo para saber en qué punto exacto se encuentra el equipo del Carlos Tartiere en la comparativa con el último lustro. Y así se distingue con nitidez que la actual en la segunda mejor puesta de entre cinco que, eso sí, se saldaron sin la disputa de la fase de ascenso a Primera. En este sentido se podría resumir que el proyecto de Bolo sucumbe ante el del mejor Ziganda e iguala al de Anquela.

Con en el navarro al frente, el Real Oviedo inició las campañas 2021/22 y 2020/21 obteniendo en los primeros siete encuentros 10 y 7 puntos respectivamente, lo que le hacía estar ocupando la octava posición y la décimo séptima a estas alturas.  En esta última campaña precedente en las que los carbayones completaron el mejor curso del ciclo referido -acabaron con los mismos 68 puntos que logró aquel Girona que sí que disputó la promoción y acabó ascendiendo- incluso a estas alturas ya se creaba esperanza. Y es que los azulones estaban a sólo una unidad del corte de promoción.

Mientras el inicio de Bolo supera de largo al de Sergio Egea en el curso 2019/20-el Oviedo era colista tras sumar sólo dos puntos- e iguala, aunque con mejor diferencia de goles, al de Anquela (9 puntos y ocupación de la undécima plaza).

De modo que si se da por bueno lo realizado en los cuatro cursos anteriores -saldados con una séptima, décimo tercera, décimo quinta y octava plazas- el inicio del Oviedo de Bolo es de bien alto. El “problema” -palabra utilizada por el propio Bolo- es que no, es que en la actualidad se aspira a más por la inversión realizada, de modo que los registros repasados deberían estar siendo sobrepasados por los actuales, según los aficionados más ambiciosos.

«Intentaremos generar ilusión desde el primer momento», dijo el estratega en su presentación. En el acto en el que quedó de manifiesto cuáles son sus objetivos. «Ambiciosos objetivos».