De jugar en el Athletic a entrenar al Ronda en ‘sexta división’

El centrocampista vizcaíno Endika Bordas se ha convertido en el nuevo técnico del líder del grupo B de la Primera Andaluza, categoría que está dos escalones por debajo de la Tercera

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De competir como centrocampista en Primera división durante tres temporadas con el Athletic de Bilbao, o de hacerlo en Segunda con el Córdoba CF y la UD Salamanca, a ponerse a los mandos del modesto CD Ronda de Málaga CF, equipo líder del grupo B en Primera Andaluza, una categoría que está dos escalones por debajo de la Tercera. Vamos, una especie de Sexta división. Sin ningún tipo de complejo y con toda la ilusión del mundo el vizcaíno de 38 años ha encontrado una nueva oportunidad de proseguir en los banquillos la carrera que, por ejemplo, le llevó a dirigir en la campaña 2018/19 al Arenas de Getxo, en Segunda B. Y es que junto al también exjugador profesional Paco Sierra -ex también del Salamanca, San Roque de Lepe o Vélez- reemplaza a Antonio Álvarez, quien formara dupla con Jonathan Climent.

En su puesta de largo como entrenador, Endika Bordas ha señalado que “lo que hemos vivido ha sido un poco raro todo. Ha sido de un día para otro, pero agradezco a la directiva la confianza que ha puesto en nosotros, porque a mí personalmente no me conocían de nada”, ha admitido con total sinceridad el ahora preparador, quien también ha señalado que “llevo un mes aquí. Pero soy un hombre de fútbol, he entrenado a niños o adultos y en cada categoría he aprendido en todas. El venir a club donde los jugadores no cobran para mi es un reto, vengo de un fútbol de gente que cobra y le puedes exigir más”.

El cromo de Endika Bordas al lado del de Iraola, ahora entrenador del Rayo Vallecano.

De igual modo, Endika Bordas ha señalado que “nosotros tenemos que ver que estos chavales que vengan a entrenar por amor al arte salgan contentos, aprendan y el domingo compitan como queremos. Y no tengo dudas por lo que he visto en el vestuario, pues he visto un vestuario con ganas, con hambre”, ha dicho quien se ha quedado con otro detalle.

“Una cosa que me ha llamado la atención. Y esa es el ese sentimiento de propiedad que tienen los jugadores. Que Ronda sea suyo, que sea cercano y que eso se trasmita a la ciudad puede hacer que vuelva el público al estadio. Todos tenemos que remar en la misma dirección. Y mi objetivo es ascender, soy ambicioso. Otra cosa es lo que el fútbol nos permita”.