Cuando la recompensa a un gran trabajo es la carta de despido

Javier Calleja (Villarreal), López Muñiz (Alavés), 'Pacheta' (Elche) o Juan Arsenal (Linares) cumplieron a las mil maravillas el pasado curso pero lo único con lo que fueron premiados fue con las gracias

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Se lo insinuó en forma de broma el sitio web ENTRENADORES FÚTBOL ESPAÑA al Sindicato Sienpre hace sólo unas fechas. A los componentes del gremio de técnicos la Federación Española de Fútbol o la Liga de Fútbol Profesional les debería costear un curso de Prevención de Riesgos Laborales. Porque lo cierto es que cada vez en mayor medida los estrategas quedan expuestos a todo tipo de calamidades. En las categorías base, mejor ni enumerarlas. Pero es que en la élite y en la semi élite del balompié español tampoco los ‘banquilleros’ quedan exentos de sufrir auténticas ‘fechorías’. Con el cambio de formato de competición en Segunda B y en Tercera, en el que hay que apretar desde el minuto uno, ya se está viendo. Muchos técnicos ya han sido cortados antes incluso de llegar al quinto partido. Pero es que la profesión está sometida a tantos variables que ni tan siquiera cumpliendo la totalidad de las jornadas de los respectivos campeonatos está asegurado que el entrenador de turno no sufra un varapalo. Y es más, ni tan siquiera dando caza a los objetivos por los que son contratados los preparadores se pueden sentir seguros. Y si no que se le pregunten a los ex técnicos del Villarreal, Alavés, Elche o Linares Javier Calleja, Juan Ramón López Muñiz, José Rojo ‘Pacheta’ o Juan Arsenal, que la pasada campaña realizaron un excelente trabajo y lo más que consiguieron fue ser recompensados con la carta de despido.

Comenzamos con el madrileño Javier Calleja, que lo suyo tuvo miga. Fue cortado al término de la décimo quinta jornada del campeonato 2018/19 porque es que el Villarreal estaba décimo séptimo con catorce puntos, pero fuera del descenso. Y aún así estuvo dispuesto a regresar cuando se comprobó que su eventual sustituto, Luis García Plaza, no conseguía mejorar el rendimiento de los groguet. Al final, Calleja recogió a un conjunto que estaba en la décimo novena posición y lo terminó salvando de la posibilidad del descenso después de situarlo en la décimo cuarta plaza, a siete del pozo.

Pero es que lo sufrió la pasada campaña Calleja ya fue para echarse las manos a la cabeza. Después de haber renovado en mayo de 2019 por dos campañas, bastó que el equipo comenzara a flaquear antes del confinamiento –tras tres derrotas consecutivas cayó hasta la octava posición– para que la cúpula rectora de los castellonenses acercaran mucho las posiciones con Unai Emery, al punto de que hay quien apuntó que fue entonces cuando se le fichó. Pero claro, esto no es como empieza, sino como acaba. Y el Villarreal acabó de dulce: en la quinta posición. Una plaza que en circunstancias normales habría supuesto que a Calleja se le hubiera respetado el contrato. Pero lo cierto es que ese no fue el caso. Antes de que finalizase el campeonato ya saltaron los rumores de que Emery entraba en escena y cuando se confirmó, el madrileño para casa. Adiós muy buenas.

Javier Calleja
Javier Calleja observa con semblante serio un encuentro del Villarreal. /FOTO: villarrealcf.es

 

También fue sorprendente que al asturiano Juan Ramón López Muñiz se le mostrara el camino de la puerta de salida después de conseguir que el Alavés frenara la dinámica negativa en la que se encontraba durante el último tramo de la competición en el campeonato de Primera de la pasada campaña. Lo recogió al término de la trigésimo cuarta jornada en la décimo séptima posición a seis puntos del descenso, sí. Pero con una racha de cinco derrotas consecutivas y un calendario muy complicado por delante: Real Madrid, Getafe, Betis y Barcelona. Y lo cierto es que después de sumar cuatro puntos como consecuencia de un empate y una victoria salvó al Glorioso del descenso a Segunda. Lo dejó en la décimo sexta posición con tres puntos sobre el corte fatídico. Y aunque fuentes del propio club indicaron a este medio que esa consecución le situaba como claro candidato a renovar, nada de nada. Finiquito, si es que lo hubo, y para casa.

Juan Ramón López Muñiz, en el momento de llegar a Madrid. /FOTO: DEPORTIVO ALAVÉS

 

Mientras, lo del soriano José Rojo ‘Pacheta’ también fue para llorar. Para llorar mucho. Al término de la temporada 2017/18 ascendió al Elche a Segunda B. Y encima remató la faena en el 2019/20 conduciendo a los franjiverdes a la máxima categoría. Claro que antes de hacerlo la propiedad del club ya había tenido la ‘deferencia’ de comunicarle que no iba a seguir, que es un secreto que se decidió guardar pero no ante su plantilla. Es más, ‘Pacheta’ pudo conocer incluso antes de disputar la eliminatoria de ascenso a Primera que Jorge Almirón, cliente del propietario del Elche Christian Bragarnik, tenía toda la pinta de que sería su sustituto. Y todo, tras el tránsito de una temporada en la que tuvo que escuchar que no estaba concentrado en el Elche por haber entrado en las quinielas del RCD Espanyol.

Entrenador
Pacheta se marcha cabizbajo mientras el presidente del Elche no sabe dónde mirar. /FOTO: ELCHE CF YOUTUBE

 

Mientras tanto, lo sucedido en el Linares Deportivo con el albaceteño Juan Arsenal también fue para echarse las manos a la cabeza. En la campaña 2018/19 le hizo disputar la fase de ascenso a Segunda B tras quedar segundo clasificado. Y después de eliminar en promoción al filial del CD Tenerife y al Moralo perdió en la final contra La Nucía de César Ferrando. Pero es que en la campaña 2019/20 sí que redondeó la faena. Hizo que el Linares Deportivo acabase campeón de grupo y en el play/off express perdió contra el Jaén, pero cuando se disponía a enfrentarse al CD Marino la Real Federación Española de Fútbol decidió que los cuatro participantes en la repesca de campeones subían automáticamente. Ahora bien, lo más sangrante llegó después. El cuadro azulino pactó verbalmente su renovación, lo que hizo Arsenal declinase alguna oferta de Segunda B como la del Langreo. Sin embargo, a última hora se echó atrás. Y ahora, como los anteriores  Arsenal se encuentra desempleado. Dos grandes de la Tercera lo han querido contratar, y también un equipo de Omán, pero el albaceteño ha decidido esperar porque está convencido de que el fútbol le devolverá lo que realmente se merece y ha ganado en los rectángulos de juego: una oportunidad en la categoría de bronce.

Técnico
A Juan Arsenal ya le salen las cuentas. /FOTO: LINARES