Vicente Mir, el mayor acreedor del fútbol español

Desde mediados de la década pasada el valenciano ha sufrido destituciones injustas o falta de suerte en momentos puntuales para sacar brillo a una labor que en términos generales ha sido de notable alto. El fútbol le debe más de una, en concreto cinco

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Entrenador
El entrenador Vicente Mir, en un entrenamiento del Real Murcia. /FOTO: DIARIO DE PONTEVEDRA

Para referirse a todos aquellos que en el desempeño de una misión no logran llegar a buen puerto pese a merecerlo es socorrida la frase de que “el fútbol le debe una”. Bueno, pues así es así, al valenciano Vicente Mir, el fútbol no es que le deba una, es que le debe dos, tres, cuatro y hasta cinco, por lo que tendría el dudoso, y sobre todo, sufrido, honor, de ser el mayor acreedor del deporte del balón redondo.

Y no hablamos precisamente por la carrera que como jugador desarrolló en las filas de Mestalla, Palamós, Valencia, Elche, Alcoyano, Mar Menor, Yeclano o Benidorm. Que quizás también, pero no lo hemos acreditado. Sino ‘simplemente’ por todas las que lleva sufriendo en el mundo del balompié desde que es entrenador. O más concretamente, desde mediados de la década pasada. Y a los hechos nos remitimos.(SIGUE DEBAJO).

ABEL RESINO. FÚTBOL DE ALTA COSTURA. IMPERDIBLE.

Temporada 2015/16. Se convierte en el relevo de Manolo Herrero en el Hércules que ocupaba la cuarta posición del grupo tercero de Segunda B y lo acaba dejando tercero. En la fase de ascenso a Segunda A elimina al Tudelano y el Toledo y en la final acaba hincando la rodilla ante un Cádiz que se valió de una victoria por la mínima (1-0) tras el empate a cero del otro encuentro.

Temporada 2016/17. Toma el relevo de Paco García en un Real Murcia que marchaba octavo en el grupo cuarto de la Segunda B, y lo termina situando, tras una fantástica remontada, como segundo clasificado. Elimina al Pontevedra y después se ve superado por un Valencia B que hizo valer una ventaja muy ajustada (2-1 y 0-0). Espera la renovación, no le llega y se marcha al Elche.

Temporada 2017/18. Es destituido tras el tránsito de catorce partidos estando el Elche en la segunda posición del grupo tercero de Segunda B. Tras el paso de otros tres entrenadores, el equipo acaba tercero la competición.

Temporada 2019/20. Es cesado en el peor Hércules de los últimos años pese a que el equipo se encuentra en el mismo sitio en el que se lo encontró tras relevar a Jesús Muñoz: décimo séptimo posicionado a sólo dos puntos de la zona de permanencia. Tras el parón por la pandemia, y darse por finalizadas las competiciones, el equipo acaba en la antepenúltima plaza.

Temporada 2020/21. Es cesado en el Águilas de Murcia pese a que el equipo marcha en la primera posición de la fase de ascenso a Segunda RFEF y a que no se cumplió lo que se le dijo: que iba a tener a su cargo un equipo de talentos extranjeros. Es relevado por el director deportivo. Se ve obligado a denunciar el año de contrato que seguro se iba a ganar ascendiendo al equipo.

Con este escenario no es de extrañar que Vicente Mir ahora vaya a ser muy selectivo a la hora de escoger proyecto. Sabe que hacer las cosas bien no es sinónimo de éxito y para ponerse al mando de presidentes fantasmas, anclados en el fracaso de manera permanente o adeptos de brujas siempre va a tener tiempo. Total, de otra manera puede exponerse a que sean más grandes las posibilidades de aumentar el ‘patrimonio’ que lo convierte en el técnico mayor acreedor del fútbol español.

EL CONSULTORIO DE LA LEYENDA. POR FERNANDO GÓMEZ COLOMER
JUGADOR CON MÁS PARTIDOS EN EL VALENCIA, DIRECTOR DEPORTIVO, TÉCNICO UEFA