Confidencial: ¿Qué echó para atrás al Granada del técnico Diego Martínez?

En la casa rojiblanca se consideraba “un riesgo” que “todo el proyecto recayera sobre una misma persona”, lo que supuso que el vigués encontrara otra razón para hacer las maletas

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Entrenador
Diego Martínez, reflexivo, en un partido. /FOTO: TWITTER

Sondear a algunos de los técnicos y directores deportivos a los que el Granada CF ha tocado en los interminables castings que ya llegaron a su fin es conocer qué es exactamente lo que echó para atrás a la entidad de Diego Martínez. Del entrenador al que efectivamente quiso renovar, pero bajo unos parámetros totalmente diferentes a aquellos en los que se desenvolvió en el día a día. Como hemos venido recalcando una y otra vez en ENTRENADORES FÚTBOL ESPAÑA Diego Martínez era plenipotenciario. Y eso, el nuevo Consejo de Administración lo consideraba un peligro, “un riesgo» que todo el proyecto «recayera sobre una misma persona”. Y ante esto, Martínez encontró otra razón para marcharse, porque es que entendía que ya había tocado techo y que iba a ser muy complicado superar lo ya realizado, con la devaluación que eso le podría suponer.

En honor a la verdad, muy pocos equipos de la Primera división española han concedido a sus técnicos el poder de ser toda una suerte de entrenadores con facultades muy por encima de las de un director deportivo. Si acaso, se diría que ‘Cholo’ Simeone en el Atlético de Madrid. Pero después, el desierto. Incluso no ha alcanzado esa cuota de poder el propio Zinedine Zidane de las Champions League. Y claro, desde ese punto de vista está más que justificada la postura del Granada CF.

El tema está en que Robert Moreno está funcionando en sus primeros días como capitán general. O sea, más de lo mismo entre técnicos con diferentes galones. Y diferentes modos de comportarse, porque si los gestos de Martínez respondían principalmente a sus impulsos y convencimientos, sin conservantes ni colorantes, los de Moreno van a estar milimétricamente estudiados por un aparato propagandístico que lo tiene todo estudiado al detalle pero que se ha olvidado de dos cuestiones claves. La primera, que la policía no es tonta. Y la segunda, que como no entre la pelotita no habrá campaña de marketing ni tecnologías ni filtraciones que sirvan para exculpar al entrenador de los veintitrés partidos oficiales en el plano profesional.

Así las cosas, y con este perfil de trabajadores, al Granada CF le está faltando algo. Por ejemplo, un asesor de fútbol -alineado con los intereses del club y no con los del técnico de turno- como este del que ya se ha aprovisionado el mismísimo presidente del FC Barcelona Joan Laporta: Jordi Cruyff. El holandés es un tipo que llegado el caso te sirve para apagar el fuego como director deportivo y hasta como entrenador. Y que mientras, vigila y coordina estructuras deportivas con criterios, conocimientos y experiencia.

Entretanto, lo de Diego Martínez amenaza con convertirse en un caso de estudio en universidades futbolísticas. Después del gran papel realizado en el Granada CF ni una sola oferta que le convenciera para cambiar de aires. Lo mismito que el exentrenador del Algeciras Salva Ballesta, con quien comparte representante: Juan Maraver. Pues ojo a lo que le pasó a Javier Calleja tras su paso por el Villarreal, que un poco más y si no acepta el ‘embolado’ del Alavés se queda sin trabajar esta temporada. Ya se ha visto esta pasada campaña, los clubes cuentan hasta mil antes de echar a un técnico. Los euros mandan.