Confidencial: Las confirmaciones de los peores presagios de Sabas

El madrileño temía que el conjunto verdiblanco pagara el no haber remodelado profundamente el plantel, que no pudiera ascender a Segunda y que la afición no le recibiera bien, todo se cumplió

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Entrenador
Juan Sabas, en un entrenamiento. /FOTO: EL SEÑOR DEL BALÓN

Se equivoca de lleno quien piense que el madrileño Juan Sabas se ha alegrado por el hecho de que el Córdoba CF no pudiera clasificarse para la Primera RFEF y así perdiera todo el derecho de ascender a Segunda A. En todo caso, lo que ha sentido Sabas es pena. Sí, pena. En primer lugar por comprobar que se materializaban en realidades algunas predicciones que ya formuló en su momento, entre ellas la de que la plantilla no era tan buena como hacían creer los números de los presupuestos. Y aparte, porque es que el exjugador profesional mantiene una buena relación con los directores deportivos Juanito y Miguel Valenzuela, especialmente con el primero. Y pese a que ambos pronto, muy pronto, perdieron la confianza en sus posibilidades.

En estas veinticuatro horas Sabas no coge el teléfono. Prefiere mantenerse en un segundísimo plano en lo que al Córdoba CF se refiere. Pero a fuerza de preguntar a allegados se llega a saber de él. Y se conoce que ‘El Vaquerito’ se está preparando para lo que pueda venir en el futuro. No deja de ver fútbol y sobre todo, no deja de estar en contacto con el ‘mundillo’ futbolístico. Ha estudiado la posibilidad de marchar al extranjero, y así acabar la temporada trabajando, pero no ha aparecido el proyecto que le complaciera. Y de esta manera no ha podido evadirse completamente de la decepción que le supuso ver cortado su trabajo tras el tránsito de sólo seis partidos. O, lo que es peor, que iban a tomar forma los malos presagios que le causaron algunos indicios.

Por ejemplo, que en este pasado verano no se renovara la plantilla al nivel que pretendían Juanito y Miguel Valenzuela. O incluso él mismo. Los directores deportivos querían haber realizado una profunda renovación en el vestuario, al nivel casi del 80%. Muchos fichajes, muchas bajas. Y todo con la idea de formar un equipo realmente potente que cumpliera con las expectativas creadas. Pero que finalmente se reforzó poco, o no lo suficiente, y encima, en algunas demarcaciones con segundas opciones, no con primeras. Y todo, porque claro, haber concretado lo que tenían en mente las cabezas pensantes en materia deportiva hubiera exigido un importante desembolso. Y la propiedad tuvo que decir ‘nones’.

El caso es que Sabas hoy quisiera lo mejor para el Córdoba. Y no precisamente porque aún esté enganchado (se le está abonando por plazos la rescisión del contrato), sino porque no le desea mal al club que se acordó de él para liderar el proyecto. Otra cosa es que Sabas crea que el Córdoba CF vaya a conseguir con facilidad llegar a la Primera RFEF. Parece que no lo tiene tan claro, aunque lo quisiera. Como hubiera querido también haber sido mejor por la afición. En un momento de alta tensión en un partido Extremadura-Córdoba se dio la vuelta y le hizo un corte de mangas a algunos componentes de la afición blanquiverde. Y tal y como temía, aquello le acabaría pasando factura pese a que pidió perdón y mostró arrepentimiento. Fue otro de los malos presagios que tuvo confirmación.