El insólito número del Costa Brava de Alsina ante el Linares

Carlos Sánchez, cara visible de la nueva propiedad de la entidad, estuvo en el banquillo dando instrucciones, en ausencia del técnico real, sancionado

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OTROS TIEMPOS. Alsina, tras ascender al Llagostera a Segunda. /FOTO: ORIOLALSINA.COM

Insólita, muy insólita la circunstancia que se vivió el sábado en el partido del grupo II de la Primera RFEF entre el Costa Brava y el Linares, resuelto en favor de los mineros por 1-4. Y es que la nueva propiedad del club local, o por lo menos uno de sus representantes, se coló en el banquillo, donde Oriol Alsina no pudo estar por estar cumpliendo el primero de los cuatro partidos con los que está sancionado. Un número.

Carlos Sánchez, una de las figuras claves del despacho de Barcelona que se ha hecho con el mando del club ayudando en el pago de nóminas, estuvo físicamente en la banqueta local, como un miembro más del cuerpo técnico del Costa Brava. Es más, Sánchez estuvo incluso dando instrucciones al equipo. Algo que resultó muy llamativo si se toma en cuenta que estuvo acompañado de Óscar Álvarez, que hasta la fecha sigue siendo el segundo entrenador.

Todo hace indicar que más pronto que tarde Oriol Alsina va salir del Costa Brava. Entre otras cosas, porque cuesta creer que él se vaya a prestar a pasar por la comprometedora escena en la que se vio su lugarteniente.  Eso sí, el rol exacto que de momento desempeña la cara visible de la nueva propiedad aún no se conoce, ni tampoco qué función va a terminar teniendo.