Cuando Baptista echaba crema en los calzoncillos ajenos

El responsable del Valladolid Promesas, que tiene como objetivo la permanencia en la Primera RFEF, no sólo es un exjugador con rica experiencia, sino que además un buen formador de talentos y un tipo divertido que tiene pinta de que se ganará pronto el vestuario

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Entrenador
Baptista, en un entrenamiento del Real Valladolid. /FOTO: POBLA FM

Frente a la exigencia del ascenso a Primera a la que se enfrenta José Rojo ‘Pacheta’ en el Real Valladolid, la calma y la tranquilidad con la que el brasileño Julio Baptista trabajará al frente del Promesas. El brasileño contará con un plantel más rejuvenecido que en anteriores etapas, lo que hace situar el objetivo de los cachorros vallisoletanos en la permanencia en la Primera RFEF.

Ahora bien, su rica experiencia en equipos de la talla del Sevilla FC, del Real Madrid o del Málaga CF, así como su excepcional talante, son buenos avales para pensar que puede dar caza al objetivo tranquilamente. Baptista no es sólo formador de talentos, sino que también un tipo muy divertido, y con esos credenciales cuesta creer que no se vaya a ganar al vestuario.

No en balde, Baptista ya ha dejado claro en numerosas oportunidades que tiene un envidiable sentido del humor y para ello basta con refrescar una anécdota que contó hace un tiempo de su etapa como jugador.

«En una pretemporada, a las 7:00 horas, hacía mucho calor y había una crema que nosotros nos la pasamos por las piernas para calentar. Es una crema muy fuerte. Algunos compañeros eran muy despistados y lo que hacíamos era poner esta crema en el calzoncillo. Cuando ellos se lo ponían y empezaban a entrenar, era una cosa de locos. Salían corriendo a ducharse rápido porque le quemaba todo», contó.